Una lección de cómo debe jugarse en Segunda

Este jueves 25 de junio se cumplen 31 años desde una de las victorias más recordadas del Curicó Unido del siglo XX. En 1989, el equipo curicano derrotó por 2 a 1 a la Universidad de Chile que recién jugaba sus primeras cartas en el reñido torneo de Segunda División. Cifras oficiales indican que 8.003 personas asistieron al viejo Estadio La Granja esa lluviosa tarde, cuando el conjunto local logró esa espectacular victoria ante el inédito rival.

Buen fútbol y un orden en todas sus líneas fue lo que mostró el cuadro dirigido por Sergio Gutiérrez ante los recién descendidos. Una lección de cómo debía jugarse en Segunda fue lo que le dio el Albirró a los universitarios, que con goles de Héctor Miranda y Walter Segovia, los vencería de forma sólida.

¿Los once del Curi? Juan Martínez; Juan Villarroel, Manuel Díaz, Pablo Helmo, Julio Saavedra, Larry Aliaga, Cristián Rojas, Héctor Miranda, Walter Segovia, Héctor Silva, Manuel Rocha.

Pero el juego no solamente sería novedoso por el triunfo y el rival. Según el periodista e historiador curicano, Leonardo Salazar, en su libro Pídeme la luna: 35 años de Curicó Unido, tuvo cordones de fiscalización y la presencia de un veedor de la ANFP. Entradas más caras que lo común, $200 niños, $300 socios, $500 la galería, y $1.000 la tribuna, con cerca de 1.000 hinchas universitarios en las viejas gradas

Post partido, según indica la obra literaria de Salazar, era el minuto de fama. «En la tarde Zoom Deportivo, y en la noche Futgol mostraron más que nunca a Curicó Unido». «El fútbol profesional curicano» de Fernando de Gregorio, en tanto, describe este resultado como «una lección de cómo debe jugarse en Segunda».

Comparte