Se cumplen 16 años del triunfo más holgado en la historia de Curicó Unido

El 18 de julio de 2004, Curicó Unido consiguió su victoria con el marcador más abultado en toda su historia: derrotó 14-0 a Rengo Unido, por una nueva fecha de la primera rueda del Torneo de Tercera División. Nunca antes y nunca después, un plantel curicano ha obtenido un trunfo con tantos goles, ni en Cuarta, Tercera, Segunda, o Primera División.

Los curicanos, ese año, fueron prácticamente los más goleadores de la categoría. A fin de 2004 peleaban el ascenso a Primera B con Ñublense habiendo marcado más de 100, y lamentablemente el premio merecido quedó frustrado tras una caótica derrota ante los chillanejos en Linares. Sin embargo, el encuentro frente al cuadro de Rengo, fue el más abultado de esa campaña y a la vez el con más festejos en un encuentro por los puntos.

Damián Muñoz (x2), Rubén Araya, Carlos Araya, Rodrigo Sáez (x3), Marcos Fuentes (x3), Rodrigo Cáceres (x3), y Boris Aravena anotaron en esa tarde soleada en el antiguo Estadio La Granja, ante cerca de 1.200 personas.

Si bien el cotejo terminó 14-0 a favor de la Albirroja, bien podría haber sido más amplio aún. El portero visitante, Daniel Pardo, fue figura según explica el periodista y escritor curicano Leonardo Salazar, en su libro «Pídeme la luna: 35 años de Curicó Unido».

Juego que permitió que los curicanos siguieran con un buen tranco de ahí a fin de año, en una temporada que incluyó además un título de «Apertura» tras haber vencido en juegos de ida y vuelta a Lautaro de Buin, y posteriormente consiguiendo un histórico paso a una Liguilla Final por el ascenso, a la que no se llegaba desde mediados de los 90.

DAMIÁN MUÑOZ, UNA DE LAS FIGURAS ESA TARDE

Damián Muñoz era jugador de Curicó Unido esa temporada. El hijo de Don Mario, hoy miembro del cuerpo técnico de Nicolás Larcamón en el plantel profesional, marcó dos goles y envió variadas asistencias a todos los goleadores del 14-0. A propósito, charló con Curicó Albirrojo para entregarnos sus recuerdos de esa tarde del 18 de julio de 2004. «Ellos llegaron con jugadores jóvenes, no con plantilla completa. Fue algo que sirvió que pudiéramos marcarles tanta diferencia», recuerda. «Son etapas que a uno también le tocó vivir. A nosotros en el 99, sufríamos ante equipos que estaban bien estructurados. Sufríamos y nos marcaban diferencias, entonces en 2004 nosotros veíamos que ya teníamos equipo para lograr algo más importante», añade el otrora delantero en relación a lo que significó ese duelo para él y el grupo.

«A veces veíamos que podíamos hacerles muchos goles, el mensaje del profe era que cuando llegamos a 8 o 10 goles, no frenáramos. Era una forma de dejar algún precedente o récord, pero positivo a favor nuestro», agrega.

Muñoz asegura que ese 14-0 permitió que otros rivales de la categoría tuvieran más respeto por lo que hacía el equipo curicano liderado por su entrenador en ese entonces, Jaime «Tuburón» Novoa. «Con ese resultado, algunos equipos nos fueron tomando más respeto porque podíamos ser candidatos al ascenso. Estuvimos peleando hasta el final con Ñublense, el objetivo era luchar palmo a palmo por el ascenso. Fuimos protagonistas hasta el final».

«El arquero terminó destrozado, a pesar de que podrían haber sido muchos más. Me acerqué a él y le dije que eran cosas que uno nunca quiere que pasen, pero de las que él podía sacar muchas cosas positivas en el futuro», finaliza.

En Youtube hay pocos registros de lo ocurrido en 2004. El siguiente vídeo, por ejemplo, muestra la mitad de esos goles, en una nota transmitida por el canal local TVR. Revísalo a continuación.

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