¿Qué pasa con la rama femenina del «Curi»?

Por: Ignacio Barría

El fútbol nacional comienza a retornar de a poco a las competencias oficiales, primero fue la categoría profesional masculina quienes volvieron tras la pausa debido a la pandemia, y esta semana se conoció el regreso a los entrenamientos de las categorías infantiles sub 17 y 19 de hombres, sin embargo en la rama femenina curicana, no ha existido ni siquiera un llamado telefónico para explicar el porqué no pisan una cancha con la camiseta albirroja aunque sea para entrenar.

“Estamos super indignadas, el apoyo y compromiso del club ha sido cero, no nos han informado nada y ni si quiera han preguntado en qué condiciones nos encontramos” señala Antonia Leyton en conversación con Curicó Albirrojo.

Tras la pausa obligada debido a las cuarentenas en el país, las primeras semanas se llevaban a cabo entrenamientos virtuales a través de la plataforma zoom, sin embargo una que vez que los cuerpos técnicos de cadetes se acogieron a la Ley de Protección del Empleo, el club cerró toda comunicación con la rama femenina.

“El ‘profe’ después que el Curi nos avisara que no habrían mas entrenamientos por zoom, pagó de su propio bolsillo la suscripción para seguir con los trabajos a través de la plataforma” comenta la ‘9’ curicana que actualmente entrena de forma independiente junto a sus compañeras.

Hace aproximadamente tres semanas, y una vez permitido la realización de actividad física en recintos privados, retornaron por su cuenta a los entrenamientos, motivadas por el director técnico, Patricio Silva, quien las sigue acompañando pese a que no pertenece al club.

“Nosotras volvimos a entrenar por nuestra cuenta, nos pagamos la cancha entre doce, que es el numero máximo que puede haber en una cancha por el protocolo Covid”, agrega la delantera que lleva practicamente una década en las filas albirrojas.

Si bien Curicó Unido pertenece a la segunda división del fútbol femenino nacional, competencia que se pospuso hasta el proximo año, las jugadoras reclaman la posibilidad de entrenar, ya que llevan mas de 12 meses de inactividad.

Cabe recordar, que según la norma de Conmebol, cada institución que dispute un torneo organizado por dicha federación en categoría masculina (Copa Sudamericana y Copa Libertadores), debe tener primer equipo femenino y una categoría juvenil, el cual debe proveer de soporte técnico y todo el equipamiento e infraestructura necesarias para el desarrollo de ambos equipos en condiciones adecuadas.

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